La circularidad en el punto de mira

El acero tiene propiedades circulares inherentes y constituye una solución de envasado segura, cómoda y sostenible. Además, el acero para envases de hoy día es más ligero, resistente y sostenible que nunca gracias al proceso continuo de innovación en toda la cadena de valor.

Los envases de acero son circulares por naturaleza y pueden reciclarse una y otra vez sin ninguna pérdida de calidad. Este potencial de reciclaje múltiple es esencial para los materiales de envasado en un contexto de transición hacia una economía más circular.

En nuestro último vídeo, creado en colaboración con Paul Jenkins, un experto en envases de gran prestigio internacional, examinamos los retos que plantean los formatos de envases que incorporan múltiples materiales, como los cartones laminados. Básicamente, su reciclaje es complicado y costoso y, a diferencia del acero para envases, a día de hoy no se reciclan a gran escala.

No hay duda de que los envases son vitales para reducir el desperdicio de alimentos. Pero también es evidente que una mala reciclabilidad y un reciclaje ineficiente reducen su valor. Muchas plantas de reciclaje rechazan el cartón laminado que les llega, porque el proceso de reciclaje no es económicamente viable. Como resultado, la mayoría de los envases de cartón laminado acaban en el vertedero; de hecho, el índice mundial de reciclaje de los envases laminados es de tan solo el 27% (cifras de 2020)[1].

En contraste, en Europa existen más de 200 plantas de fabricación de acero que también sirven como plantas de reciclaje, ya que todas utilizan chatarra de acero como material de aporte. Si a esto le añadimos que el 90% de la población europea vive a menos de 200 km de una planta de reciclaje de acero, la conclusión es que el reciclaje es mayoritariamente local. Actualmente, el 78,5% de todos los envases de acero que se comercializan en Europa se reciclan en nuevos productos de acero. Y, a diferencia de lo que ocurre con otros muchos materiales de envasado, esta cifra representa el reciclaje real de los envases de acero, no meramente lo que se recoge (la cifra se basa en la nueva metodología de cálculo armonizada de la UE, que mide la cantidad de material a la entrada de las plantas que realmente se recicla).

Dicho de otro modo: en la UE, el reciclaje del acero ya ha alcanzado el objetivo del 70% establecido para 2025. El acero sigue siendo el material de envasado comercial que más se recicla en Europa, por sus propiedades únicas y por los esfuerzos que se han hecho en toda la cadena de valor para mantener este material en un ciclo cerrado al 100%.

Hoy día, el acero es el mejor material de envasado para una economía circular del siglo XXI, a disposición de las marcas y los consumidores para disfrutar de alimentos seguros, sanos y nutritivos, reducir el desperdicio de alimentos y hacer una elección positiva para el medio ambiente.

[1] Informe de sostenibilidad de Tetra Pak 2021